Buenas!
Bienvenido a la Píldora de Cultura General, la newsletter donde cada domingo recibirás preguntas fascinantes, curiosidades y datos sorprendentes para aprender algo nuevo en pocos minutos.
Empecemos con las 3 preguntas de esta semana.
PREGUNTAS:
1- ¿Cuándo fue publicado El Príncipe, el famoso tratado político de Maquiavelo?
A) En 1513, en vida del autor, poco después de haberlo escrito
B) En 1532, cinco años después de la muerte de Maquiavelo
C) En el siglo XVII, cuando sus ideas empezaron a ser aceptadas en Europa
2- ¿Cómo fue recibido el estreno de El lago de los cisnes de Chaikovski en el Teatro Bolshói en 1877?
A) La crítica lo destruyó: dijeron que era demasiado complejo y que nunca sería un ballet de repertorio
B) Fue un éxito inmediato que lo consolidó como el gran compositor de ballet de su época
C) Se canceló antes del estreno por desacuerdos entre el compositor y el coreógrafo
3- La famosa "Revolución de Octubre" rusa de 1917, ¿en qué mes del calendario occidental ocurrió realmente?
A) En diciembre
B) En septiembre
C) En noviembre
RESPUESTAS:
1- B) En 1532, cinco años después de la muerte de Maquiavelo
Maquiavelo escribió El Príncipe en 1513 mientras estaba bajo arresto domiciliario, pero nunca vio su obra publicada: murió en 1527 y el libro salió impreso en Roma en 1532.
2- A) La crítica lo destruyó: dijeron que era demasiado complejo y que nunca sería un ballet de repertorio
La música de Chaikovski resultó demasiado ambiciosa para el ballet de la época, y los propios bailarines dijeron que era imposible de bailar. El gran éxito llegó recién en 1895, dos años después de su muerte.
3- C) En noviembre
Rusia seguía usando el calendario juliano, que iba 13 días por detrás del gregoriano que usaba el resto de Europa. Lo que allí era octubre, para el mundo occidental ya era noviembre, y de ahí viene la confusión con el nombre.
DATO CURIOSO DE LA SEMANA:
¿Sabías que las pinturas más oscuras y famosas de Goya nunca tuvieron un título ni estaban destinadas a ser vistas por nadie?
Entre 1820 y 1823, Goya pintó directamente sobre los muros de su casa de campo en las afueras de Madrid, conocida como la Quinta del Sordo, una serie de 14 escenas perturbadoras: dioses devorando hijos, aquelarres, duelos a garrotazos, perros hundiéndose en la nada. Lo hizo sin que nadie se lo encargara, sin comentárselo a nadie y sin dejar una sola nota explicando qué significaban. Nunca les puso título. Los nombres con los que hoy conocemos estas obras, como Saturno devorando a su hijo o El perro semihundido, los pusieron otros tras su muerte. Durante cincuenta años, casi nadie supo que existían. Y hay más: lo que vemos hoy en el Museo del Prado no es exactamente lo que Goya pintó. En 1874, al arrancarlas de la pared para trasladarlas a lienzo, se perdieron colores, detalles y se recortaron los bordes. Las pinturas que Goya nunca quiso mostrar al mundo llevan más de un siglo siendo una de las obras más visitadas de la historia del arte.

“Saturno devorando a su hijo”, pintado por Francisco de Goya, muestra al dios romano consumiendo a su propio hijo por miedo a ser destronado.
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Nos vemos el próximo domingo con más preguntas y datos fascinantes!


