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Buenas!

Bienvenida/o a la newsletter donde cada domingo recibirás preguntas fascinantes, curiosidades y datos sorprendentes para aprender algo nuevo en pocos minutos.

Empecemos con las 3 preguntas de esta semana.

PREGUNTAS:

1- Times Square, en Nueva York, no siempre se llamó así. ¿De dónde viene su nombre actual?

A) De un famoso reloj que presidía la plaza

B) De una antigua fábrica de relojes del barrio

C) Del periódico The New York Times, que se mudó allí en 1904

2- El apellido de Julio César se hizo tan famoso que acabó convirtiéndose, siglos después de su muerte, en un título para gobernantes de otros países. ¿Qué dos palabras salieron directamente de su nombre?

A) "Káiser" en Alemania y "zar" en Rusia

B) "Sultán" en Turquía y "sha" en Persia

C) "Rey" en España y "duque" en Francia

3- Cuando reconstruyeron por primera vez el Iguanodon en el siglo XIX, los científicos colocaron por error uno de sus huesos en el sitio equivocado del cuerpo. ¿Cuál fue el fallo?

A) Le pusieron una cresta en la espalda que en realidad era una costilla

B) Le pusieron un cuerno en la nariz que en realidad era su pulgar

C) Le pusieron una garra en la cola que en realidad era un diente

RESPUESTAS:

1- C) Del periódico The New York Times, que se mudó allí en 1904

Antes esa plaza se llamaba Longacre Square. En 1904 el New York Times se trasladó a un rascacielos nuevo en ese punto y su dueño convenció al ayuntamiento para rebautizarla con el nombre del diario.

2- A) "Káiser" en Alemania y "zar" en Rusia

El apellido de César pasó a ser el título de los emperadores romanos y de ahí saltó a otras lenguas. Los alemanes lo convirtieron en "káiser" y los rusos en "zar", las dos palabras con el mismo significado de emperador.

3- B) Le pusieron un cuerno en la nariz que en realidad era su pulgar

El geólogo Gideon Mantell montó un hueso puntiagudo sobre la nariz del animal pensando que era un cuerno, como el de un rinoceronte. Años después, al encontrarse esqueletos completos, se vio que ese hueso era en realidad una púa de su pulgar.

DATO CURIOSO DE LA SEMANA:

¿Sabías que uno de los libros de filosofía más leídos del mundo lo escribió un emperador romano que ni siquiera pensaba publicarlo?

Hablamos de las Meditaciones de Marco Aurelio, emperador de Roma en el siglo segundo. Lo curioso es que él nunca las concibió como un libro. Eran notas privadas que se escribía a sí mismo, casi un diario, para recordarse cómo quería comportarse y no perder la calma en medio de tanto lío. Ni siquiera les puso título. El nombre original está en griego, porque las escribió en griego y no en latín, y significa algo tan personal como "para sí mismo". Buena parte de esas notas las fue apuntando en pleno frente, durante los años que pasó guerreando junto al Danubio contra las tribus germánicas. Y viene lo mejor. Ese cuaderno tan íntimo estuvo a punto de perderse para siempre. Durante siglos casi no hubo rastro de él, y llegó hasta nosotros de milagro, gracias a unas pocas copias, una de ellas ya cayéndose a trozos cuando un obispo bizantino decidió salvarla en el siglo diez. Casi mil novecientos años después, aquellas anotaciones que jamás debían leerse las lee muchísima gente por todo el mundo.

Busto de mármol de Marco Aurelio.

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Nos vemos el próximo domingo con más preguntas y datos fascinantes.

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